Rosetta, Rashid en árabe, se encuentra en la orilla occidental del brazo de Rosetta del Nilo, a pocos kilómetros de donde el río llega al Mediterráneo, a una hora y cuarto por carretera desde Alejandría. Fue uno de los puertos más activos de Egipto en la época otomana, y sus comerciantes construyeron altas casas de ladrillo rojo oscuro y negro con celosías de madera tallada, muchas de las cuales siguen en pie. Fuera de Egipto es conocida sobre todo por un objeto: la Piedra de Rosetta, encontrada en 1799 por soldados franceses que reconstruían el viejo fuerte al norte de la ciudad, y la clave que permitió a Champollion descifrar los jeroglíficos.
Esta excursión privada mira Rosetta desde el río. Tu guía te recoge en tu hotel de Alejandría y el vehículo cruza el Delta hacia el este. En Rosetta subes a una faluca y navegas Nilo arriba hasta Abu Mandur, una colina con un santuario a orillas del río y una amplia vista sobre los palmerales. Después vas hacia el norte hasta la desembocadura del Nilo, donde el río se encuentra con el mar, y al fuerte de Qaitbay, donde se encontró la Piedra. Terminas con un breve paseo entre las casas otomanas y el museo de la ciudad, que guarda una réplica de la Piedra, antes de volver a Alejandría por la tarde.
Para quién es esta excursión
- Viajeros alojados en Alejandría que quieren medio día tranquilo fuera de la ciudad, en el río y en el campo del Delta.
- Quien sienta curiosidad por la Piedra de Rosetta y el desciframiento de los jeroglíficos, y quiera ver dónde empezó la historia.
- Viajeros que repiten en Egipto y buscan un lugar al que llegan pocos turistas.
- Fotógrafos: palmerales, barcas de pesca, la desembocadura del río y las fachadas de ladrillo del casco antiguo.
Si prefieres dedicar toda la visita a recorrer a pie el casco antiguo, sus mezquitas y sus muchas casas otomanas, elige nuestra excursión de un día a Rosetta, que se centra en la ciudad. Tienes más ideas en nuestras excursiones desde Alejandría.
Por qué aquí un guía marca la diferencia
Rosetta tiene pocas señales para visitantes y no está preparada para el turismo como Luxor o Guiza. Tu guía organiza la faluca, sabe qué casas están abiertas tras las obras de restauración y cuenta las historias que unen los lugares: el puerto medieval, la expedición francesa y la Piedra, el ataque británico a la ciudad en 1807 que la población local rechazó y el comercio fluvial que enriqueció a Rosetta.