Antes de que El Cairo fuera El Cairo, había una fortaleza romana junto al Nilo llamada Babilonia, y dentro de sus murallas creció una ciudad cristiana y judía. Siglos después, Saladino construyó una ciudadela en un espolón de las colinas de Muqattam, y durante casi setecientos años Egipto se gobernó desde allí. Esta excursión visita ambos lugares: la Ciudadela, con las cúpulas y los minaretes de la Mezquita de Mohamed Ali, que se ven desde toda la ciudad, y las callejuelas de El Cairo copto, donde algunas de las iglesias más antiguas de Egipto y la sinagoga Ben Ezra están a pocos pasos unas de otras.
Tu egiptólogo y tu conductor te recogen en tu hotel por la mañana. Empiezas en la Ciudadela, cuando hace más fresco y la vista sobre El Cairo es más nítida; después recorres unos veinte minutos en vehículo hasta El Cairo copto para ver la Iglesia Colgante, la iglesia de Abu Serga y la sinagoga Ben Ezra, y terminas a primera hora de la tarde. El ritmo es tranquilo: unas seis horas de puerta a puerta, con tiempo para fotos, un café y preguntas.
Para quién es esta excursión
- Viajeros que ya han visto las pirámides y los museos y quieren conocer en un día la historia islámica, cristiana y judía de El Cairo.
- Viajeros interesados en el recorrido de la Sagrada Familia por Egipto, que la tradición local vincula con la cripta de Abu Serga.
- Familias y grupos pequeños que prefieren un ritmo de media jornada con su propio guía y vehículo.
- Fotógrafos: la terraza de la Ciudadela ofrece una de las vistas más amplias de la ciudad.
No incluye El Cairo islámico de los mamelucos, como la calle Al-Muizz y la mezquita del sultán Hasán, ni el Museo Egipcio. Para añadirlos, consulta nuestras otras excursiones de un día en El Cairo o pídenos que alarguemos el día.
Por qué aquí un guía marca la diferencia
Los lugares están cerca unos de otros, pero la historia salta a través de dos mil años. Tu guía los conecta: por qué los romanos construyeron Babilonia donde lo hicieron, cómo creció la Iglesia copta dentro de sus murallas, qué reveló la Guenizá de El Cairo, hallada en Ben Ezra, sobre la vida medieval, y cómo Mohamed Ali, un oficial otomano, se hizo dueño de Egipto en esta Ciudadela en 1811 y construyó su mezquita para proclamarlo.